Cuaderno de una espera

Y de pronto la tierra
despertó distinta,
todo giraba a mi alrededor
yo era el centro del universo
y tú mi centro.

Buscaremos juntos los sonidos del mar,
del viento,
las pisadas sobre las hojas de otoño,
la lluvia sobre el agua,
la lluvia en los cristales,
después de visto el rayo,
cantaremos un, dos, tres…
con cautela,
hasta escuchar el trueno.

40 aste

eterno resplandor

bizi berri

embarazo